La cuestión era disparar palabras como si su vida estuviera en peligro. Ametrallar la verdad sentado en una habitación que necesitaba una capa de pintura. Los escritores no eran dignos hasta que alguien decía lo contrario. Palabras agolpadas en documentos violados por el genio de un aspirante a artista. Conceptos atrapados en las paredes de la sien; nadie más era capaz de escupir vocablos en estoica resolución.
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Literatura
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