NextPrevious
  • Ver Fotos
  • Ver Fotos
  • Ver Fotos
  • Ver Fotos
  • Ver Fotos
  • Ver Fotos
  • Ver Fotos
  • Ver Fotos
  • Ver Fotos
  • Ver Fotos
  • Ver Fotos
  • Ver Fotos
  • Ver Fotos
  • Ver Fotos
  • Ver Fotos
  • Ver Fotos
  • Ver Fotos
  • Ver Fotos
  • Ver Fotos
  • Ver Fotos

bloggers

Banner
Banner

cronistas-revista-cultural

INTERNET NOS DOMINA
Planeta Vulture - Cronistas
Miércoles, 12 de Enero de 2011 09:28

adicto_internet18:36 de un martes de enero y todos aquí en la oficina nos miramos las caras sin saber muy bien qué hacer.


Internet se ha ido. Nos ha dejado.

 

Nos sentimos solos y desamparados. Se oyen gritos desesperados “¿Y ahora qué hacemos?”, “Pero… ¿y mi correo?”, “¡Necesito actualizar facebook!” y alguna que otra frase que no transcribiré aquí.

 


Inmersos en la época del wifi, los Iphones, los GPS, las redes sociales, los buscadores, las compras online y un largo etcétera de novedades modernas y extendidas, nos preguntamos, ante el pavor de un folio en blanco de un Word en un ordenador sin conexión a Internet, cómo hemos llegado a este punto de no retorno en el que todo lo “online” controla nuestra vida.


La compañía que gestiona nuestra conexión a Internet ha conseguido vendarnos los ojos y taparnos los oídos durante unas horas. Algunos se preguntan: “¿Qué ha pasado con el mundo?”, “¿Seguirá girando?”, “¿Siguen pasando cosas ahí fuera?” Pues sí, siguen pasando cosas, y muchas, por muy ajenos que seamos nosotros ahora mismo.


Sentada, como digo, ante un folio en blanco, me pregunto dónde ha ido a parar la capacidad de las personas para trabajar, relacionarse y conocer mundo más allá de los 40 centímetros que nos separan de la pantalla del ordenador. Ahora todo es sencillo, cómodo y rápido (aunque en España, gracias a las compañías de Internet, esto no siempre sea así), y el mundo se abre ante nosotros a tan solo un click de distancia (¿aprenderán los niños esta nueva medida? ¿centiclick, deciclick, click? … no sé). Nos hemos (mal)acostumbrado a buscar, conocer, aprender todo a través de Internet, y ante un problema de conexión, se nos viene el mundo encima ante la posibilidad de no poder volver a abrir el correo, de no volver a leer ese libro online, de no contestar a esa persona que teníamos en el chat de vete-tu-a-saber-qué-red-social.


Propongo, aunque mi jefe me mate si lee esto, una hora offline al día (hora laboral, claro!) en la que hablar, compartir e interactuar los unos con los otros mucho más allá de mails, llamadas, mensajes, tweets o como lo queramos llamar. Propongo un “despertar”, un “resurgir” de nuestras cenizas internáuticas para volver a alcanzar la conexión, esta vez entre nosotros mismos, sin cables por medio. Tener la capacidad de volver a coger un tomo de una enciclopedia Larousse y fascinarnos con la información impresa; coger un folio en blanco –real, de los de toda la vida- y escribir a ese amigo que tenemos en otra ciudad y al que ponemos un “me gusta” de vez en cuando para que sepa que seguimos vivos; ir a la taquilla de algún cine y comprar allí mismo las entradas solo para saludar al tipillo que las vende… En fin, volver a ser humanos reales, desconectados, libres y … uy, os dejo, que ya ha vuelto Internet!