
Tener poderes, el sueño de la inmensa mayoría de los habitantes de la Tierra. Sin embargo, lo complicado debe ser elegir solo uno de ellos. Difícil elección, sin duda. ¿Cuál elegiríais vosotros?
Teletransportación
La habilidad para trasladarse y moverse de un lugar a otro de manera instantánea. Ese deseo incontrolable de teletransportarnos, por ejemplo, a la cama cuando salimos de fiesta.
Viajar en el tiempo
Poder visitar cualquier época de la historia, conocer a cualquier personaje mítico o ser el primero en llegar al futuro. Haber evitado que la abuelita de Titanic tirara aquel pedrusco al mar, conocer en primera persona a los Beatles o haber sido el primero en conocer el final de Lost.

Invisibilidad
La capacidad para desvanecerte de la visión de los demás. Perfecto para echarle un ojo cómodamente al examen de tu compañero o para colarte en el más prestigioso de los camerinos VIP.
Volar
Volar al más puro estilo Superman. Llegar el primero a todas partes (bueno, después del que se pueda teletransportar o el que haya decidido viajar a ese momento concreto del tiempo), ver la vida desde arriba o vacilar a las chicas con la posibilidad de llevarlas a casa sin pagar un taxi.

Inmortalidad
No morir. Sin más. Nunca. Desafiar a todos y a todo si miedo a la muerte. Poder hacer cuanto se quiera sin la más cruda de las preocupaciones. Eso sí, lo de ver morir a todos los de alrededor no tiene que ser trago de buen gusto para nadie.
Telepatía
Conectar directa e infaliblemente con alguien. Hablar sin mediar palabra, llegando incluso a leer las mentes de los demás. Al más puro estilo “amigas americanas” que se leen el pensamiento sin una palabra.

Polimorfismo
Habilidad para cambiar de aspecto y de estructura corporal. Poder convertirse en lo que se quiera. Un profesor en una reunión con tus padres o en un pájaro que se posa sobre una farola y ve el concierto desde la mejor situación.
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