A lo largo de estos años el cine de Allen ha ido liberándose de las neuras y temores que le hicieran un personaje único pero, inevitablemente también se ha despojado de este personaje. Ahora su cine es menos egocéntrico y ácido, pero también más sencillo. Midnight in Paris nos presenta a un confundido Owen Wilson que viaja al pasado y se encuentra con sus ídolos literarios. Wilson, lejos ya de los subproductos a los que nos tenía acostumbrados - Starsky & Hutch (Todd Phillips, 2004) sin ir más lejos- pero todavía sin la madurez que promete alcanzar, da el toque justo de ingenuidad que la trama, que huye de cualquier justificación para adentrarse en el terreno sentimental, necesita. Así Allen realiza un encantador retrato de los años 20, en el que desfilan amablemente nombres como Hemingway, Scott Fitzgerald, Gertrude Stein o Buñuel entre otros, acercándonos a su modo de concebir el arte. Es simplemente inmenso el discurso que da Hemingway sobre su forma de entender la vida y la literatura.
El amor por la literatura, su esencia, o el deseo de escribir una gran novela son temas que han ido sobrevolando constantemente la filmografía de Woody Allen, que además de director también es escritor. Incluso la unión e interacción del mundo real y un universo de fantasía no es un recurso nuevo para él: ya en La rosa púrpura de El Cairo (1985) se plantean las fronteras entre la ilusión del cine y la vida real. Lo mismo ocurre en Midnight in Paris, esta vez como excusa para hablar del compromiso vital del escritor con la literatura.
Sin duda, el gran tema de Midnight in Paris es la nostalgia. La nostalgia presentada como sentimiento romántico revestido de desilusión por la actualidad, pero peligrosamente estúpida en el fondo ya que es fuente de apatía e inacción. Una visión, por cierto, totalmente opuesta a la que Allen despliega en Días de radio (1987). Pero Midnight in Paris es también un canto por el arte y la creación actual, el sentimiento esperanzador de que no todo está inventado y de que los maestros del pasado, tuvieron a su vez otros maestros en un pasado todavía más lejano.













