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cine-revista-cultural

Miércoles, 20 de Abril de 2011 23:28

HOWL: AULLIDO BEAT Destacado

por  Dídac Gimeno
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Desde un tiempo a esta parte, el tantas veces denostado –casi siempre con razón- género del biopic parece estar tomando un rumbo interesante, pues no son pocas las películas sobre vidas de poetas que hemos visto últimamente. En el límite del amor (2008, John Maybury), Bright star (2009, Jane Campion) o El cónsul de Sodoma (2009, Sigfrid Monleón), son algunos ejemplos de ello, filmes que se proponen descubrirnos universos poéticos únicos y fascinantes.

Rob Epstein y Jeffrey Friedman (El celuloide oculto, 1995) se apuntan a esta moda tan de agradecer con Howl, un documental experimental que narra el juicio contra el editor de Allen Ginsberg a raíz de la publicación del poema que da nombre a la película. Epstein y Friedman recrean el escándalo que causó Aullido y se acercan a la figura y alma de Ginsberg, encarnado por un James Franco que lo borda tanto en físico como en dicción, con un discurso fresco y novedoso. El documental se construye intercalando escenas sobre el juicio, la representación de una entrevista personal de Allen Ginsberg, su primera lectura pública de Aullido en San Francisco y unas cuantas secuencias de animación que intentan adaptar el poema.

Esta estructura tetraédrica realmente funciona: Epstein y Friedman combinan los escenarios sobresaturados de color de las secuencias del juicio y la entrevista, donde verdaderamente avanza el film y nos encontramos cara a cara con el genio, la motivación y la angustia de Ginsberg, con escenas deliciosas en blanco y negro, sin más motivación que la estética, del primer recital de Aullido en San Francisco.

Sin embargo, la que quizá sea la parte visualmente más espectacular, es la que menos acaba de encajar en el film. Las escenas de animación realizadas por Eric Drooker, aunque bellas y poderosas la mayoría de ocasiones, plantean una adaptación extremadamente literal del poema que, altamente simbólico apenas cuenta con episodios narrativos, haciendo que su plasmación literal en imágenes resulte ingenua o hasta ridícula. Un intento fallido de mostrar de otro modo la poesía de Ginsberg, que por fortuna no acaba por deslucir del todo el resto del documental por lo demás es ciertamente notable.

Dídac Gimeno

Dídac Gimeno

Donde miran los monstruos