“Midnight in Paris”, que está fuera de concurso, es una de esas comedias románticas que el director satiriza y exprime hasta sacar lo mejor de ellas y sus protagonistas. Rodada íntegramente en París, es el segundo largometraje que Woody Allen rueda en la ciudad, tras “Everyone Says I Love You”, esta vez situando las escenas en enclaves míticos de la ciudad, como la librería Shakespeare and Company, el jardín de Monet, el salón de los espejos de Versalles, la plaza de Notre Dame, el puente Alejandro III o el museo Rodin.

Una escenografía de calidad para un reparto de lujo entre los que destaca, más como curiosidad que por su papel, Carla Bruni.
Una película que seguramente, para los amantes del cine del neoyorkino, sea la gran esperada de este verano.













