El mexicano César Martínez se caracteriza por tener un arte excéntrico y reflexivo, donde lleva a los presentes a rememorar unos precedentes oscuros y difíciles que se han manifestado en la historia del mundo donde el grande se ha comido al pequeño y el rico al pobre. Su proyecto DGoya2 va de eso, de lo que suena, de degollados, de cabezas cortadas, de bustos que se comen y se devoran. Pero, ¿con qué objetivo? "El capitalismo nos ha comido durante décadas, en el último sexenio ha asesinado a cincuenta mil personas en México, y las que están muriendo ahora mismo, es hora de que nosotros nos comamos a quienes nos han comido por siglos" Y su crítica es una performance, y es simbólica, pero también posee un toque de ironía que la hace muy especial.

El nombre de esta performance viene del famoso cuadro de Goya "Saturno devorando a su hijo". De esta forma, vestido de chef, César Martínez pone sobre la mesa algunas cabezas que simbolizan las virtudes positivas: Lealtad, Derecho, Paz, Dignidad entre otras, preparadas de chocolate y gelatina. Martínez comienza su presentación llevando a los presentes a reflexionar como el capitalismo nos ha comido a todos e invita a un encuentro “difestivo” con los decapitados que reposan placidos en su mesa. Mientras sirve en un plato las partes de las cabezas que el comensal solicita (narices, orejas, bocas y cuellos) hasta devorar la cabeza entera. cuando qued poco de una pieza anuncia el "fin de la paz" o "se acaba la lealtad” dependiendo de la pieza que se esté terminando.


Martínez ha presentado su obra en muchos países del mundo y su trabajo siempre ha tenido esta característica "manera impactante". En otras partes ha presentado un cuerpo entero de chocolate, donde refleja como el hombre se come al animal, ahora es hora de que nos comamos al hombre, así mismo ha presentado comida con forma de excremento creando un contraste del proceso del alimento.













