El Feng Shui se basa en decorar los espacios con el menor número de detalles posibles, distribuyendo además los objetos que hayan de manera armónica y equilibrada. En este cubo se presentan de manera diagonalmente opuesta las zonas de descanso y trabajo. Dos ambientes totalmente diferentes que se dan la espalda el uno al otro, pero que conviven en un mismo espacio. Una aprovechamiento del espacio y de las energías que fluyen en el ambiente.
Sin embargo, hay a quien puede parecerle que convivir en un cubo, con únicamente dos estancias minúsculas y que las 24 horas del día se reduzcan a trabajar o descansar, puede resultar agobiante e incluso deprimente.
De momento la propuesta no ha causado sensación, pero se espera que en ciertas culturas donde el Feng Shui está totalmente arraigado y en las que la falta de espacio y tiempo están verdaderamente presentes, se empiece a ver y a utilizar como la mejor manera de aprovechar un espacio reducido atendiendo a la vez las necesidades energéticas y sensoriales del Feng Shui.













