La llanura de Salisbury, situada a apenas cien kilómetros de Londres, reconge uno de los monumentos más enigmáticos y misteriosos de la humanidad: Stonehenge. Brujas, hechiceros, rituales y druidas protagonizan historias mágicas relacionadas con esta construcción megalítica. Nada o poco se sabe de su origen real, ni de su función originaria. Geoffrey de Monmouth (aproximadamente 1100-1154 dC.) en la Edad Media, relataba en sus crónicas la creencia popular de que el conjunto era un circulo de gigantes petrificados, de allí que se le conociera como la "Danza de los Gigantes". El mismo autor, haciéndose eco de otras leyendas populares, hablaba de la leyenda sugería que las piedras fueron llevadas allí por el Mago Merlin, desde Irlanda, con la ayuda de unos "artefactos" místicos para conmemorar un entierro masivo de bretones. Lo cierto es que al pueblo sajón les recordaban las vigas en las cuales colgaban a los criminales, por lo cual empezaron a conocerlo como "Stonehenge" (La horca de piedra o la piedra del colgado).
El misterio de Stonehenge llegó hasta el rey Jaime I de Inglaterra, quien en 1620 encargo al arquitecto Iñigo Jones investigara todo lo referente al conjunto. Jones llegó a la conclusión de que era un templo romano dedicado al Cielo, construido poco después del año 79 dC. Sin embargo, en honor la verdad, es poco probable que los druidas fueran autores de este monumento: se estima que fue creado unos 2.000 años antes, por lo que en época romana ya se trataba de un monumento "milenario".

Grandes construcciones del mundo antiguo - Stonehenge
El misterio de los hiperbóreos
Son muchas las leyendas que acompañan a la creación de Stonehenge. El principal misterio es saber cómo el complejo, formado por colosales piedras pudieron ser colocadas de esta forma, independientemente de su uso como observatorio, altar o como templo funerario.
Según algunas mitologías, las gigantescas piedras de Stonehenge son tan grandes que se diría que fueron levantadas por una raza de gigantes desaparecidos después de los primeros tiempos. Una tradición relaciona estos gigantes míticos a otro pueblo igualmente legendario: los hiperbóreos.

Según la mitología griega, Boreas, el viento del norte. le representaba como un anciano alado con barbas y cabellos desgreñados que portaba una caracola y vestía una túnica de nubes. Pausanias escribió que Bóreas tenía serpientes en lugar de pies. Bóreas secuestró a secuestrado a Oritía, una princesa ateniense, de la cual se había encaprichado (imgen inferior). Con ella tuvo varios hijos. Este es el origen mitológico de los hiperbóreas.

En la mitología griega, los hiperbóreos,(habitantes de mas allá del viento del norte), eran un pueblo que llevaba una pacifica existencia en Hiperbórea, una región situada en las tierras septentrionales aún desconocidas, al norte de Tracia. Se les consideraba los hijos del dios Bóreas, el frío y terrible viento del norte. Eran adoradores del dios Apolo, quien pasaba con ellos tres meses en Invierno. Algunos de los objetos sagrados del culto de Apolo en Delfos procedían de este país y habían sido traídos por jóvenes de aquel origen. Cuenta Herodoto que los mancebos y doncellas de Delfos antes de casarse, se cortaban el pelo y lo depositaban en las tumbas de estos jóvenes portadores de objetos de culto que se hallaban dentro del templo de Artemís.
De los hiperbóreos se decía que eran inmortales, además de ser descritos como gigantes, y que tenían unas costumbres primitivas. Sileno, en una de sus fábulas, decía que fueron los primeros hombres en ser visitados por los habitantes de otro continente más allá del océano que, asustados por lo que se encontraron, regresaron a su país y no volvieron más
El historiador Diodoro de Sicilia (siglo I a.C.) evoca como su lugar de origen un sitio que algunos han relacionado con Stonehenge. "Hay en la isla un recinto de Apolo y un templo ilustre, (...) los encargados son llamados boreades (...). El dios visita la isla cada 19 años, período durante el cual las estrellas vuelven a estar en el mismo lugar en el cielo".
Autores modernos adscritos al esoterismo nazi, relacionada con el Tercer Reich de Adolf Hitler, posteriormente, postularon una teoría en la que a Hiperbórea la consideraron un posible origen de la "raza aria".













